
Eduardo Manospenes (Edward Penishands, 1991) es, probablemente, la experiencia pornográfica más cacharrera y zetosa que un servidor halla podido contemplar hasta el momento. Y es que la tergiversación perversa e hilarante de la cinta de Tim Burton en un producto erótico-festivo de bajo presupuesto no tiene desperdicio alguno.
La primera pregunta que nos asalta ante esta parodia es: ¿a quién está dirigida? Aunque poco importa la respuesta, sobra decir. Parafílicos excéntricos, amantes de lo bizarro, o, simplemente, buscadores de divertimentos per se se pueden dar cita ante el visionado de el joven de las manos en forma de pene sin problema alguno. Eso sí, que los niveles de excitación al contemplar los actos de fornifolle puedan ser elevados, quizás puedan ser objeto de análisis y estudio por parte de la comunidad sexológica y/o psicológica con resultados nada despreciables.


Escenas impagables e irrepetibles (sexuales)

Resulta impagable también la mesmérica escena en que Eduardo está penetrando a dos manos a dos féminas en la embaldosada ducha de gimnasio, a la que su expresión exageradamente orgásmica no hace más que apuntalar el guiño extásico que el director realiza para con su público. Por no hablar de esa masturbación a dos manos (frotación diestra con siniestra) del protagonista contemplando el retrato de la bella hija añorada y deseada.
Y rematando lo irrematable, la escena final. ¿Recuerdan a la azucarada Winona Ryder bailando a ritmo de Danny Elfman mientras maese Manostijeras recortaba hielo, provocando una bella nevada sobre su efigie? Pues bien, permuten nieve por semen, Manostijeras por Manospenes y Danny Elfman por sonido casiotone y tendrán una tierna escena parafílica en estado puro.
Escenas impagables e irrepetibles (no sexuales)

Conclusión

En cambio con Edward Penishands no ocurre lo mismo. Como han visto, aquí estos impasses se funden con las escenas sexuales conformando un todo irreal, que si bien, no conlleva excitación erótico-festiva alguna, si que hacen de la cinta un objeto de culto elevadamente recomendable. O no.
¹A destacar que las eyaculaciones del jóven de las manos de pene se producen "a chorro" y de manera inintermitente durante el tiempo que el realizador considere necesario para la plasmación de la escena.
Gratuita gratificación
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Etiquetas: Cinerama, Erótico-festivo




