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miércoles, enero 25, 2006
3:46 p. m.

Callejón Sin Salida

rubricado por Higronauta
Cuando uno inicia el videado de Dead End, tiene la típica sensación de deja vu ante una película de terror. Nada más lejos de la realidad. Que los protagonistas de la cinta sean esta vez, no ya los prototípicos adolescentes imberbes, pedorros, sexoadictos y drogodependientes, sino una tradicional família made in USA, ayuda a distanciarse de ciertos topicazos a los que el género nos tiene acostumbrados. Y es que, como afirmaban los mostrencos de Siniestro Total, "la família es la célula de la sociedad moderna aunque sea cancerígena desde la edad de piedra". Pero pongámonos en situación...

Nochebuena. Papá, mamá, el hijo adolescente con presunción de rebeldía, la hija modelo y su novio se dirigen a casa de la abuela a celebrar la tradicional cena navideña. Una carretera oscura, que atraviesa un bosque inmenso. Una chica de blanco con su hijo en el regazo aparece en la carretera (aka la chica de la curva). La happy family se detiene y la recogen con la intención de llamar a urgencias desde una cabaña que han dejado atrás. En un momento determinado, la chica y su retoño se quedan a solas con el novio de la hija. Y, con una magistral puesta en escena, el director nos ofrece la primera suculenta víctima del festín. Ni una gota de sangre. Ni un momento splatter. Pura y dura psicología de lo no mostrado. Chapeau.
A partir de aquí, los hechos se aceleran, provocando tensiones psicológicas en la família, que llegaran a dinamitarla en los mismos cimientos de su estructura más interna e íntima. Bonita excusa para producirle un tremebundo hachazo al sueño americano, víctima tras víctima, el clima de Dead End se torna cuanto menos asfixiante, ante la imposibilidad de contacto por parte de los protagonistas con el mundo exterior. La carretera parece no tener fin, y las sopresas que les tiene aguardadas provocan una especie de suma y sigue, que consigue llevar al visionador a un estado de tensión elevada.
Poco más se puede explicar, sin caer en el spoiler puro y duro. Qizás pueda resultar demasiado tópica. Quizás pueda resultar algo insulsa. Quizás, el final resulte algo trillado por caer en esa cursilería simplista de tener que explicarlo todo para que el público menos despierto pueda salir de la sala sintiéndose satisfecho por haber entendido la trama de principio a fin. Qué quieren que les diga, un servidor se lo perdona. Ustedes sabrán...
Para finalizar, una reivindicación higronáutica: el papel de pater familia que nos regala don Ray Wise. Un actor que, como la gran mayoría de actores catódicos (inolvidable e insuperable su papel de Leland Palmer bajo la batuta de maese Lynch en Twin Peaks), no ha podido ofrecernos lo mejor de sí en la mayoría de casos, relegado, casi siempre, a teleseries y papeles secundarios, que, en su gran mayoría, le quedaban pequeños u ofrecían una visión peripatética del actor en cuestión. Toda una lástima, sobretodo teniendo en cuenta la ingente cantidad de presupuestos actores que, por el mero hecho de tener la faz (presupuestamente) bella, y asegurar un número determinado de espectadores, sólo por su mera presencia, rodan de película en película, ofreciéndo menos que nada a nivel interpretativo. Cada uno de ustedes, seguro que tiene unos cuantos en mente... O sea.

3 Réplicas:

  At 25/1/06 17:44 Blogger 1977 afirmó:

Interesante la disparidad de criterios de Marchante y Marinero. Teniendo en cuenta que éste último le tiene mucha ojeriza al terror contemporáneo, me dejaré guiar por Marchante y usted y haré un visionado de esta peli. Aunque he de decir que Haute Tension, otra muestra de género francesa que mucha gente me recomendó (y que tuvo bastante buena acogida en festivales), me decepcionó. No sé si la nostalgia jugará un papel fundamental en mis apreciaciones, pero los slasher de hoy en día no tienen ni la mitad de "malsanía" y "enfermizidad" que tenían hasta los peores de los 70 y los 80... Más que cualquier aspecto argumental, en un buen slasher ha de primar la creación de atmósferas malsanas, enfermizas, agobiantes. A mí me das eso y unos cuantos asesinatos imaginativos (no hay que confundir tampoco ser imaginativo con rizar el rizo hasta lo ridículo) y me voy más contento que unas pascuas.

  At 25/1/06 18:04 Blogger Azetato afirmó:

Una huida cíclica, anodina en algunos momentos, entretenida en otros. Pero en conjunto uno llega a abstraerse la hora y media, lo cual, como pintan las cosas, es una virtud.

Totalmente desaprovechado Ray Wise, cierto, yo también lo recuerdo por la paposa “La cosa del pantano” de Craven.

  At 26/1/06 18:04 Blogger Higronauta afirmó:

Poco o nada que ver con Haute Tension maese 1977. En esta la cuestión de sangre queda reducida a la mínima expresión, siendo permutada por una atmósfera mucho más agónica y asfixiante. Aunque, claro está, todo es cuestión de personalidades y de momentos espacio-temporales a la hora del visionado. Digo.
Don Azetato había olvidado por completo la participación de don Wise en ese clásico. Presupongo que será por la planicie del personaje interpretado, porque la cinta, si bien no llega a la suela de los zapatos del cómic, de tan paupérrima, me resulto más que entretenida.