Noam Chomsky
Si la memoria no me falla, a día de hoy, pasados ya sesenta años desde la masacre de Hiroshima, el Imperio Norteamericano todavía no ha pedido perdón alguno por el genocidio cometido la fatídica mañana del 8 de agosto. De por sí ya esto me resulta vergonzoso y prepotente. Aunque quizás esa prepotencia, disimulada bajo industria de ocio, resulte tanto aún más imperalista si cabe.
Y es que desde hace unos años los juegos de ordenador/consola de temática bélica made in USA han optado por tratar temáticas tales como guerras a países islámicos, lucha contra el terrorismo (internacional o no) y rememoración de viejas batallas (ganadas, obvio) como la guerra con Japón. ¿Una forma más de potenciar el patriotismo yanki desde el cómodo asiento delante de la pantalla, quizás?

No sé a ustedes, pero a un servidor le resulta irónico que se plantee y se critique la violencia de algunos juegos por la capacidad que supuestamente tienen éstos para modificar la conducta del jugador de marras, y no se traten temáticas como ésta, por una simple cuestión de falsa moral (hipócrita). ¿Era más perjudicial atropellar peatones emulando la magnífica Carrera de la Muerte del Año 2000 que masacrar japonudos en plena 2a Guerra Mundial? ¿No era que afirmaban los Sabios, que los juegos de rol podían convertir a tiernos púberes en psicokillers descebrados? ¿Y entonces? ¿Justifican estos juegos las invasiones norteamericanas sin motivo alguno (aparente)? ¿O simplemente se trata de poder emular a los héroes (y es que por muy asesinos que fueran, siguen siendo héroes; de ahí la falta de disculpas) patrios, proclamando una vez más que son la primera potencia mundial? Demasiadas preguntas, a las cuáles no me hallo en disposición de responder (todavía). Quizás en otra ocasión.

- Elige tu propio Vietcong y expulsa a las tropas invasoras norteamericanas.
- Recrea la vida de un islamista y defiéndete contra el invasor que sigue en tu páis sin motivo alguno aparente.
- ________ (espacio para que rellenen ustedes mismos con sus propias propuestas)
En una sociedad apocalíptica recién iniciado el siglo XXI, donde las masacres (occidentales) tienen que promover la solidaridad de los pueblos (occidentales) tras los ataques terroristas (a occidentales), es un hecho más que condemnable que existan cosas así.
El consejo de hoy: lean a maese Noam Chomsky, y aprendran cultura norteamericana auténtica. O sea.




