Gregorio Marañón, médico, escritor e historiador español
Para aquellos que lo desconozcan, el doctor Juan José López Ibor ha sido para este país (Hispania) uno de los referentes médicos más importantes habidos y por haber. Es por ello que no puedo disimular mi euforia al haber encontrado, a precio de saldo, una de sus obras magnas: El libro de la Vida Sexual, editado por Ediciones Danae en 1968. Como el conocimiento es universal, y presuponiendo que quizás muchos de ustedes no puedan llegar a disfrutar de los escritos de este fenómeno médico-mediático, he decidido compartir algunos de los aspectos sexuales del españolito de a pie de aquellos tiempos grises y remotos analizados por don López Ibor en una serie (de momento indeterminada) de posts. Sobra decir que, por motivos obvios, un servidor no se hace responsable de las opiniones y (des)informaciones extraídas del citado libro.
Y para iniciar nuestro recorrido por los entresijos de la sexualidad baturra, ¿qué les parece si tratamos el tema de La Felación? (Informarles, eso sí, que la información referente a esta práctica sexual está englobada, dentro del citado libro, en el apartado Los Fenómenos Parafílicos del Contacto Oral. Ahí es nada)

LA FELACIÓN
"Es esta una actiud sexual parafílica que se realiza mediante la estimulación del pene con la lengua, los labios y la boca, incluida la succión. La asociación ideativa entre la boca y la vulva existe casi en la infancia: la boca tiene labios, temperatura, secreciones mucosas y la succión es un microrritmo. Además hay una introducción cavitaria. La felación puede ser activa o pasiva. Stekel, una de las figuras fundacionales del estudio de la sexualidad, afirma que los niños varones practican entre sí la felación sin haber sido aleccionados siquiera. En la casuística científica acerca de este tema se han expuesto casos de autofelación. La felación practicada como preliminar del acto heterosexual normal en adultos no debe nunca identificarse con la practicada como fin en sí misma. Se trata en el primer caso de una caricia erógena encaminada a despertar en bloque la sensibilidad sexual. En el otro caso se trata de una parafília patológica. La felación como sustituto del acto sexual es frecuente entre homosexuales, pluralistas, gerontófilos y pedófilos. Así mismo en las prácticas sexuales de sujetos psicoinfantilistas".




